~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 9 de julio de 2017

La disciplina en Dominación Femenina

Cuando se menciona la palabra disciplina, muchos lo asocian con castigo, correctivos, con sesiones sado y similares. Para mí es un concepto amplio que no tiene relación con lo anterior. Porque si para lograr que el sumiso se discipline hay que estar con la fusta en la mano, mal va.

La disciplina del sumiso, en mi caso, consiste en mantener hábitos, en ser constante, en no hacer cosas que me molestan y en hacer las que me agradan. Recuerdo una entrevista de hace un par de años al entrenador y tío de Rafa Nadal. Decía que todo lo que lograba era debido a la disciplina y obediencia, y que él entendía que le apretaban por su bien y se dejaba guiar. Yo desde luego todo lo que exijo es por el bien de mi sumiso, eso para empezar. Trato de inculcarle mejores hábitos de vida, por el bien de ambos. Perseverante es, y esa es una base muy sólida para lograr lo que se proponga y lo que le imponga yo.

Aparte de eso, yo misma soy bastante disciplinada para mis cosas y por eso no me conformo con alguien poco disciplinado. Alguien podría pensar que si me gusta la disciplina es porque tengo cierta vena sumisa, pero no, el matiz es que no me gusta que me impongan la disciplina desde fuera.


Disciplinar al sumiso, por tanto, lo entiendo como hacer que se esfuerce por lograr unas metas. Requiere una tarea de supervisión que no se hace pesada si él “progresa adecuadamente”. Y se disfruta cuando está a la altura de las expectativas. Ser una guía y dejarse guiar, ese es el resumen.

9 comentarios:

  1. Me ha gustado tu post en cuanto a la importancia de la disciplina en el buen rumbo de una relación D/s. Bajo mi punto de vista, creo que es muy importante tener unos hábitos constantes para lograr un objetivo, en mi caso los estudios de postgrado. No es lo mismo, claro, pero entiendo que la base, quizá común, es el trabajo diario cuando se está convencido de querer algo.
    Si uno tiene dudas, pues deja los buenos hábitos de lado y luego le es más difícil recomenzar.
    En el ámbito de las relaciones, y supongo que aún más en una de Dominación/sumisión, estoy de acuerdo en que si no se es firme en la dirección a seguir, la nave común terminará haciendo aguas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como digo siempre, esto es cosa de dos y tan importante es que la parte dominante mantenga la firmeza y apriete las tuercas como lo es que el sumiso sea capaz de perseverar. Es un equipo con un objetivo común.

      Eliminar
  2. Lo ideal es la autodisciplina, que cada cual tiene en mayor o menor grado, pero claro, donde la primera no llega...., está bien que llegue ese trabajo en equipo en pos de ese objetivo común (que imagino que es sacar lo mejor de uno mismo entre otras cosas para que la persona de al lado disfrute a tope de esa mejor versión y no tanto de las peores)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se trata de adultos así que ya tienen que llegar con cualidades positivas, como la autodisciplina (de donde no hay no se puede sacar) y con características compatibles con el Ama, porque se trata de pulir, no de cambiar de arriba abajo.

      Eliminar
    2. Como bien dices, debe haber una base. Si alguien nunca ha sido capaz de imponerse a sí mismo una disciplina para alcanzar alguna meta difícil, sería sorprendente que tardíamente lo logre con metas aún más difíciles, y normalmente la vida de adulto suele presentar retos mayores que la vida de joven.
      Aunque habiendo esa base y esa práctica en retos "menores", sí es posible, tardíamente acometer con éxito, otros mayores -como por ejemplo superar una adicción-, cuando el motor es importante.
      Tengo en mente a un familiar directo, bastante autodisciplinado desde muy joven (de esos que se han tenido que "hacer a sí mismos" porque el mundo se les cayó con 16 o 17 años y no tuvieron otra) que sin embargo estaba enganchada al tabaco también desde muy joven. Un día que se dió cuenta de que resoplaba al subir una cuesta, dejó el tabaco de forma radical: para siempre, o por lo menos hasta la fecha, 20 años después.
      (sigo)

      Eliminar
    3. (sigo)

      En mi propio caso, yo he sido desde muy joven, de mucho masturbarme, en exceso, diario y a veces más. Era realmente adicto y durante décadas. Cuando la adicción no la tienes que comprar en un estanco sino que la llevas encima y tan accesible como bajarse la ropa, no hay más barrera que el negarse. Para negarse hay que tener una razón potente. Siempre ha habido una, que es que no me gusta depender de nada ni estar demasiado condicionado por algo, ni siquiera de mis propios impulsos biológicos. Pero se ve que esa razón no ha sido suficientemente potente para inclinar la balanza, aunque sí logré ya hace décadas moderar al menos en temporadas, esa práctica. Ni toda la disciplina de la que era capaz para sacarme unos estudios difíciles a curso por año en un lugar donde no lo ponían sencillo me bastaba para superar ésto.

      Me casé (y ella lo sabe) y he seguido con esa práctica. Sin embargo me fui dando cuenta de un detalle: que es cierto que el deseo y la disposición de entrega a mi chica se incrementa cuando no ha habido orgasmo ese día. Y ahí, ay ahí! ahí sí había una motivación importante: que yo la quiero y ella se merece esa atención "más especial" que añade esa continencia.
      Se añade a ésto que nuestra sexualidad es un poco especial: físicamente ni ella es especialmente erógena en la vagina (sí en el clítores obviamente) ni a mí físicamente la penetración consigue darme el placer pleno (de hecho mi forma de masturbarme desde niño nunca ha sido la típica y la que otros chicos han hecho que todo el mundo visualiza: a mí esa forma hasta me hace daño) Si unimos eso a que ambos somos reaccios a píldoras que a saber a largo plazo si pueden hacer daño y el preservativo nos da pereza, y que aunque somos los dos muy niñeros, tampoco es cuestión de tener una piara (y somos extremadamente fértiles al parecer) lo del coito lo dejamos para ocasiones muy muy espaciadas, y el sexo que tenemos, es casi de todo menos coital y sobre todo orientado a su orgasmo y no tanto al mío, con lo cual son mayoría las veces que me quedo (gustosamente) sin el mío y ella sí tiene el suyo. Ella sabe de mis gustos así que no tiene problema con que me quede así, porque sabe que el disfrute lo he tenido. Eso significa que las más de las veces, si quiero eyacular ha de ser con masturbación (ya sea con ella o no). Pero como he comentado antes me fui dando cuenta de que realmente me encontraba más dispuesto y unido a ella y predispuesto cuando estaba en abstinencia que cuando había eyaculado. Y ahí tuve la motivación, motivación para vencer o superar una adicción nada menos. Ya soy capaz de estar sin eyacular hasta dos meses si es necesario (si no hay coito en ese plazo) Así no sólo estoy físicamente mejor preparado para una relación con penetración, sino mentalmente mejor y más atento a mi chica. Ya sé que parece de manual de Elise Sutton, pero es que es así, al menos en mi caso.

      Más de dos meses ya se me pone la cosa muy difícil y además igual es hasta contraproducente, así que me doy un descanso, y luego empiezo de nuevo (aunque el primer día y sobre todo segundo día de la nueva abstinencia es realmente duro).

      En este caso es autodisciplina pura; ella que me masturbe o no, no le da importancia ... o igual sí, porque empieza a creerse el papel de "jefa" ya le preguntaré... aunque da respeto: igual le empieza a importar y me restringe hasta el descanso :p

      Eliminar
    4. Hay muchos tópicos sobre el sexo, como suponer que es incompatible masturbación y tener pareja, o que lo que no sea coito no es sexo de verdad, etc. En una especie de auto entrevista que saqué por aquí, comenté mi visión más amplia del tema, y dije lo que opino de poner el peso de la relación en algo limitado como la erección, y no me extraña que haya frustraciones por competir con el estúpido porno que se centra en eso.

      No todo en femdom es sexual, pero es innegable que el control sexual del sumiso es un arma poderosa.

      Lo importante es la compatibilidad en la pareja, da igual si hacen el misionero o si bailan el mambo.

      Eliminar
    5. El órgano sexual más importante está dentro del coco. De hecho de todas las experiencias intensas en ese campo que he tenido, sólo una llevaba coito (y fue curioso porque no sabía que se podía eyacular y continuar con erección plena hasta que llegara ella y aún así seguir erecto -puro "viagra mental"-: en esa llevaba tiempo haciendo yo todo lo de casa y mimándola al llegar ella a casa, en los preliminares le pregunté si le gustaba que yo fuese así y si querría que fuese así "para siempre". Ella me dijo que sí, yo me lo creí y ocurrió eso. Eso y convertime en papá por primera vez, claro) :D

      Pero también me sorprendió la primera vez que besé a la que hoy es mi mujer, mejor la primera vez que me besó porque ella inició el ademán. Fue mi primer beso (y ya tenía yo una edad...) no en cambio el suyo (además a ella no le suelen gustar los besos en la boca, le dan asco), aún no entiendo cómo fue capaz de buscarlo conmigo. Pues como adolescentes, en su portal, ya de noche, h-o-r-a-s sólo besándonos. Era como un túnel del tiempo. Cuando recuperábamos la cordura igual habían pasado ¡¡dos horas!!. Ya ves tú: un simple beso. Y mucho más intenso que muchas relaciones con penetración que ocurrirían esas mismas noches en nuestro entorno.

      Eliminar
    6. Es que, por decirlo bastamente, "un polvo mal echado" no significa nada de nada. Hay gente que nos pone con solo mirarnos o rozarnos, y gente con quien es imposible excitarse aunque sea tras horas de piel con piel. En el cerebro ocurre todo, tanto en el cerebro reptiliano que es nuestra base animal instintiva, como en el cerebro consciente. Por ejemplo, estar atado puede dejar frío a un hombre y sin embargo poner a mil a otro, cuando a nivel físico está pasando lo mismo en ambos casos.

      Los besos son una de las prácticas sexuales que no podemos hacer a solas, así que es una pena cuando no hay química en ese terreno, ya sea por "incompatibilidad de saliva" o porque la manera de besar no sea satisfactoria. Un largo y profundo beso es de las cosas más excitantes que hay. Ah, y lo de llamar preliminares a todo lo que no sea coito me parece una conjura mundial para entronizar la cópula, como si el sexo oral y otras cosas fueran de segunda categoría.

      Eliminar

Los comentarios anónimos no se publican.