~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


martes, 27 de diciembre de 2011

Nieve en el Sáhara



Ya que con algunos villancicos entran ganas de darle nuevos usos spankeros a la pandereta, aquí dejo esta elegante canción, cantada con dulzura y contundencia al mismo tiempo, de poético título, para que ayude en las digestiones de estos días y relaje tensiones, que tanta fiesta impuesta se hace duro... El año que viene vuelvo al fustazo blogueril. Saludos.

Anggun- Snow on the Sahara


martes, 20 de diciembre de 2011

Fantasías 24/7

En muy pocas ocasiones me ha venido un sumiso buscando una relación 24/7. A veces admiten tener esa fantasía y al mismo tiempo reconocen que es complicado ponerlo en práctica. Lo que ocurre en realidad es que su idea de este tipo de relación es una sucesión de prácticas bdsm, cuya idea de por sí resulta altamente excitante, pero que llevado a la realidad no hay dios que lo soporte.



Una pregunta que me hacen muchos es, ¿Usted qué le hace a sus sumisos, cómo es un día desde que se despierta hasta que se acuesta junto a él? Je, menuda pregunta. Estos lo que quieren es que les caliente la oreja y por extensión otra parte del cuerpo. La respuesta es muy simple. ¿Qué hago? Tanto si tengo sumiso como si no, yo hago siempre lo mismo. Sigo con mi vida. Vamos, que no le hago un hueco a él, que voy viendo cómo me puede venir bien que participe en ella, en actividades cotidianas o para irme al Caribe o lo que surja.




Pero como soñar e imaginar es gratis, pongamos un ejemplo. Imaginemos que me toca la lotería y no tengo que trabajar, o si acaso por afición, sin agobios ni horarios. A lo que voy es que tendría todo el tiempo para ese 24/7. Y mi sumiso tampoco tendría que moverse de mi lado. Así que vamos al primer día de nuestra nueva vida. Voy a describir lo que quieren ellos, lo que se supone que es ese tipo de vida, pura ficción para onanistas.



Me despierto, cuando me da la gana, y encuentro a mi sumiso, o mejor, a mi esclavo, a cuatro patas esperando tan feliz acontecimiento. Le ordeno que traiga el desayuno. Me lo llevo al baño para que sea mi WC humano. Me frota la espalda en la ducha, me seca, me viste y me peina. Me maquilla también, que para eso hizo aquel cursillo al que lo mandé. Le ordeno que se vista, que vamos a salir. Sí, porque está desnudo siempre, aunque estemos en el más crudo invierno, y ojito con resfriarse, que lo castigo el doble. Nos vamos de compras y regresamos cargados (él) con todas las bolsas. De vuelta agarro el teléfono, y me pongo al día con mi amiga. En esas dos horas y pico, mi esclavo está de nuevo desnudo y arrodillado para que yo pueda poner los pies encima de su espalda. Cuelgo el teléfono, él me da un masajito en la oreja irritada, y le ordeno que vaya a la cocina a preparar el almuerzo. Me lo trae, mientras él suplica probar mis migajas postrado en el suelo. Terminamos y, antes de enviarlo a fregar los platos, me lo llevo al dormitorio.



Me coloco el arnés, tamaño XXL, y lo uso como está mandado. Luego le ordeno que me de placer oral durante una hora. Tras eso duermo feliz mi siesta, tiempo que él aprovecha para limpiar la casa después de haber arreglado la cocina. Despierto de nuevo y lo hallo a mis pies. Le ordeno que se vista de chacha (estaba desnudo, os recuerdo) y le pongo una mordaza bien apretada. Vuelvo a llamar a mi amiga y le digo que se traiga a su esclavo para jugar un rato. Obligamos a los respectivos a practicar sexo entre ellos, mientras nos burlamos y les lanzamos tomates, que luego serán limpiados por ambos con sus lenguas. Cuando me canso de la diversión, despido a los invitados y dejo que mi esclavo me de un masaje completo. Lo hará perfectamente porque para eso sirvió aquel otro cursillo. Le recuerdo que ha dejado tomate por el suelo y lo castigo, obviamente, por ello. Le doy 50 latigazos y después le toca otra tanda de sexo oral, y al final decido que se tumbe de espaldas, pero no para que descanse, sino para cabalgarlo hasta que el sudor le chorree por la frente a borbotones. Tras eso, me prepara la cena, que esta vez chupa él de mis pies, y a continuación lo amarro para que esté bien incómodo y lo dejo dormir en el suelo, dos o tres horas, lo justo para que yo vea una peli y me ponga al día con el correo electrónico. Después lo despierto con un puntapié y me lo llevo al dormitorio para que haga la guardia a cuatro patas mientras su Señora duerme a pierna suelta sus 8 ó 9 horas, lo necesario para estar como una rosa.


Al día siguiente lo mismo. Y al otro. Y... Antes de una semana tengo que ingresar al esclavo en urgencias. Y además, vaya rutina, ¿no? Imaginación no me falta, pero por mucho que cambies el guión el número de técnicas es limitado. Y aunque haya variaciones en las prácticas, se pierde la magia, la ilusión por encontrarnos con energías renovadas; el tío va a estar ahí pegado a mí día y noche excepto el rato que lo mande a hacer recados con tal de perderlo de vista porque me voy a volver loca de verlo por todos los rincones de la casa. Qué agobio. Precisamente una de las cosas que no soporto de las relaciones convencionales es eso de tener que estar pegados como siameses hasta para ir a comprar el periódico, o eso de irse a convivir por narices. Será que soy demasiado independiente y necesito mucho espacio, pero la simple idea me produce urticaria. Las relaciones mueren por dejadez, pero también por sobredosis.


Circulan por la red algunas historias de parejas que practican este estilo de vida, y que parecen reales (por las fotos que cuelgan), y se quejan de que las obligaciones cotidianas les corta el rollo y no les permite vivirlo a tope. Uhm, yo creo que deben estar agradecidos de tener un límite impuesto por las circunstancias, porque en el fondo es lo que mantiene aquello funcionando. Si tuviéramos vacaciones perpetuas, todos los días acabarían siendo parecidos y no podríamos saborear ni valorar lo que supone pillar un descanso bien merecido.


Entonces, eso del 24/7 conmigo como que no encaja, estaréis pensando, ¿verdad? Pues grave error. Por supuesto que quiero el 24/7, pero NO el que buscan ellos desde su calenturienta fantasía de vídeo porno. Busco un estar ahí, aunque no estés físicamente conmigo. Mandarte una orden por sms y que no me sueltes la trola de que la batería se te agotó justo en ese momento. Busco que no te pierdas con excusas inverosímiles, que pueda contar contigo para lo que haga falta y para lo innecesario también. No te llamaré en mitad de la noche a no ser que sea una emergencia, ni voy a interferir en tu trabajo. Pero todo el tiempo que puedas dedicarme, sin convertirte en un autómata sin intereses propios, me lo vas a entregar. Y cuando no estemos juntos, voy a estar en tu cabeza, y ese será nuestro auténtico 24/7. Los candidatos siempre me fallan en las tareas más elementales, porque piensan que eso es un precalentamiento, que eso no es la verdadera entrega. Y ese es el secreto, en los detalles es donde está lo importante y donde se mide lo que vale cada uno.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Si no te gusta, coge la puerta

Soy consciente de que todo el que tiene un blog asume el riesgo de que aparezca el típico frustrado que se esconde en el anonimato para soltar chorradas. Lo predije en la bienvenida al blog y hasta ahora he tenido suerte pero era inevitable que llegase el engendro de turno. No sé ni lo que significaba su mensaje mal redactado y enrevesado, pero creo que iba de algo parecido a puntualizar lo que un Ama debe o no debe opinar. Además, después de leer la palabra payasada referida a mis supuestas opiniones, de las que encima no ha entendido ni media, como tampoco habrá captado una ironía en su triste vida, dejé de perder tiempo y envié el comentario a la papelera. El pobre estaba tan seguro de que podría verter su mierda fácilmente, que se le quedaría cara de pasmo cuando tras darle al botón de enviar salió el aviso de comentarios sometidos a moderación.


Mira, como-te-llames, puedes compartir tu infinita sapiencia con todos los que leen mi espacio, pero la próxima vez ten los cojones de ponerte al menos un nick al final de lo que escribas. No me gusta censurar, que no sé de dónde sale eso de mi intolerancia laica y no sé qué leches más. Bueno, sí lo sé, de que no te has leído más allá de ese post sobre falsa sumisión, que te habrá escocido de lo lindo porque solo faltaba ponerle tu foto al lado. Y es obvio que no te enteras de nada, que yo no impongo personalidades, que de hecho siempre digo que se puede moldear el nivel de sumisión, pero que tu madre te parió de una manera y yo no puedo, ni quiero, cambiarte. Si el problema es de personalidad no hay nada que hacer.


Pero remarco, que todas las opiniones son bienvenidas, eso sí, siempre desde el RESPETO. Nunca me han influido opiniones ajenas, los halagos me agradan pero no se me suben a la cabeza, y las críticas injustas me resbalan, y mucho menos me afecta lo que se suelte desde la ignorancia y el puro encabronamiento por parte de un desconocido hacia otra completa desconocida. Que estoy acostumbrada a ir contracorriente, colegui. Que con 15 años iba al colegio con la carpeta forrada con grupos de rock cuando la moda era escuchar a Hombres G. Que me deja fría si gusto o no. Las Amas, -las reales, no esas que te sacas de tu puto manual-, somos como nos da la real gana. Que con tus piedras hago yo mi pared, que diría Mecano. Intolerante me llamas. Pues mira, con gente como tú no soy intolerante, soy radical. Ya te digo, a la papelera y a otra cosa. Luego serás de esos que no entiende por qué rayos no encuentra Ama ni pagando, con la joyita que se creen las criaturitasss estas.


Una última cosa. Ve a casa de tu vecino y dile que el cuadro del pasillo es una horterada inmunda. Probablemente será un picasso y encima el comentario viene de un tío que no distingue entre un cromo de Dora la exploradora y Las Meninas. Pero tu vecino, con infinita paciencia y educación, te dirá que si no te gusta que no lo mires. Pues eso. Circula, chaval, que el ciberespacio es muy amplio, no seas egoísta y pretendas deleitarme a mi sola con tus ocurrencias, que por cierto hasta me subió la libido de la risa que me entró.


Pero mejor que te lo cuenten (y canten) ellos.

 
No necesito que nadie me diga como llevar mi vida

Me ha ido bien hasta ahora

De verdad no creo que necesite oír tu consejo

Ya me decidí, sé lo que voy a hacer

Lo haré de la manera que yo elija

Así que siéntate, cállate por un minuto, deja que te muestre lo que voy a hacer

No tengo tiempo para gastarlo en ti


SI NO TE GUSTA NO ME IMPORTA

SI NO TE GUSTA VETE POR AHI

Cinderella- If you don´t like it

jueves, 15 de diciembre de 2011

El sumiso degenerado

De manera resumida, dije que el sumiso resignado “se metía a sumiso” porque no se comía una rosca. Pues bien, del que hablo hoy tiene una indigestión de narices. Me refiero al que llega a esto por probarlo todo, buscando nuevas sensaciones cada vez más fuertes. Hoy es sumiso, mañana jotero aragonés aunque no sepa ni donde cae Zaragoza. Se mete su email en google y el tío ha puesto cientos de anuncios buscando todas las variantes de sexo habidas y por inventar. Coleccionistas de mujeres, sexoadictos, hombres a los que la sumisión no les nace de dentro sino que llegan a ella como si fuera un traje de quita y pon, y no me refiero a los sumisos de sesión bdsm, que esos al menos lo sienten mientras dura ese rato.


Hablo de degeneración y no de perversión. Veamos el matiz entre ambos.


Todo lo que se aparte de la postura del misionero con la luz apagada y con fines reproductivos, se considera perversión según el catecismo. Religiones aparte, la sociedad establece que lo normal es tal o cual práctica sexual; entre hombre-mujer, por ejemplo, todo lo que se salga de coito con eyaculación masculina como colofón ya no es normal. Así que perversión sería cualquier desviación de la sexualidad tradicional (las famosas parafilias). Y yo encantada de ser una pervertida, dame el guión tradicional que lo hago trizas. En la D/s todos somos unos pervertidos, pero no somos monstruos ni malas personas por tener estas preferencias (por otros motivos tal vez, allá cada cual).


¿Entonces la degeneración qué sería? No hablo de casos penales de abusos (que también), sino a no distinguir límites ni respetar nada, todo vale mientras sirva para calentar la bragueta, da igual lo que arrases por el camino, ya sea alguien débil e indefenso en esos casos más graves o una pobre ilusa que se traga la enésima trola del sexoadicto compulsivo que le promete lo que sea con tal de meterla o, en este caso concreto, con tal de tener una sesión/experiencia/lo que pueda pillar con el Ama.


Ejemplo típico, -aquí lo tenemos otra vez-, el sr. sumiso emparejado, pero en versión extrema. En ocasiones me llega el casado-con-amante-y-follamigas que se presenta como el sumiso perfecto y ya es cuando me entra un síncope de la risa. Oye, que cada cual haga con su vida y sus cataplines lo que mejor le parezca, pero... Para mí, una persona que tiene unos principios morales que se resumen en el mandamiento “seré fiel a mi testosterona y nada más”, me parece totalmente incompatible con lo que conlleva la sumisión: entrega y autocontrol, por poner solo dos características. De autocontrol andan cortitos, disparan a todo lo que se mueve. Y de entrega, complicado; atender a todo ese harén es agotador. Además, ¿desde cuando un hombre puede hacer más de una cosa a la vez y hacerlas bien? Nada, que me enseñe el carné de extraterrestre de 3 cerebros o no cuela.


Tampoco me interesan los que presumen de ser unos degenerados cerdos, esos que entran en el bdsm como en un cajón de sastre donde cabe todo lo que se aleja de lo normal, pero para lo peor de lo malo. Amos, switch y sumisos pueden caer en esto. Centrándome en los sumisos, son hombres que difícilmente encontrarán Ama, pues todas les parecerán demasiado blanditas y light para su gusto, a no ser que se muden al OWK o se metan a actor de porno sado extremo en rodajes de 24 horas.


Ya se trate de hombres con hipersexualidad compulsiva o sumisos pasados de rosca, lo que quiero poner de relieve es que el sumiso degenerado ya no distingue el día de la noche, ni el bien del mal; ha entrado en una espiral de forzar sus límites hasta el punto de no poder dominar sus impulsos, sino que los impulsos son los que lo dominan a él. Es un esclavo, sí, pero no del Ama, sino de su entrepierna. Esos hombres que lo han probado todo poco interés pueden tener ya para ser moldeados al gusto de la Dom. Pero siempre les queda acudir al infierno, tal vez satanás esté a la altura de lo que buscan y tenga tiempo de dominarlos un rato.

viernes, 9 de diciembre de 2011

El rechazo

Lo peor que lleva el sumiso en el inicio de una relación es la incertidumbre y el miedo al rechazo, por una parte intenta entregarse y por otra no se entrega del todo por si las moscas. Es muy fina la linea que separa la prudencia del egoísmo comodón. Cuando me expresan estos temores los entiendo hasta cierto punto, pero veo también lo que se esconde detrás en muchas ocasiones, que no es otra cosa que querer llevar el mando en realidad.


Por ejemplo, si yo le digo al sumiso, -que está de momento en pruebas, que no es mi sumiso pero al menos no lo he rechazado de entrada-, que su comportamiento no es el adecuado, y me sale con eso de que las cosas no avanzan porque no hacemos a, b ó c, o que si no le sirvo se lo 'tengo' que decir cuanto antes... ¿qué clase de sumisión es esa? ¿La que quiero yo o la que quiere él?


Un sumiso que me presiona para que me decida cuanto antes a decirle si me sirve o no, me lo está poniendo en bandeja. No me sirve, por supuesto que no. No me sirve en ese momento con su actitud, su impaciencia, su empeño en tener un Ama sacada de manual, y tampoco se va a convertir por arte de magia en mi sumiso ideal cuando le diga, ok, ahora ya eres mío.


Así que un consejo, el que no arriesga no gana. Si quieres ser mi sumiso compórtate como si lo fueras, al menos la experiencia te la vas a llevar.


Y sobre el rechazo, si te sientes rechazado será por alguna película que te has montado tú solito sin que yo te haya dado motivos. Y no caigas en patetismos y en odiarme por ello, que me recuerda a aquellos buitres de discoteca que primero se te acercan sin que les dediques una mirada y cuando los largas con viento fresco te atacan y te dicen que no te lo tengas tan creído, cuando minutos antes te miraban babeando. Al del video este le pasa algo así, una vez rechazado ya la otra no le gusta... ¿pero no quería darle un beso? Aquí lo dejo, al menos sirve para echarse unas risas. Ah, y menos mal que la chica no lo vio recién levantado, que entonces lo rechaza a latigazo limpio, a él y a los compis de piso...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La perra vida del sumiso


Ser sumiso tiene que ser duro. Y no lo digo con ironía. Me refiero por supuesto a ese hombre que se siente realizado dejando que la mujer tome las riendas de la relación en todo momento, que viene a ser la definición resumida de lo que yo considero un auténtico sumiso. A veces chateando he topado con alguno que se nota que no busca pasar el rato ni es el típico pajillero, que es correcto incluso cuando le dices que lo descartas por la distancia por ejemplo y que no pierde la educación ni el respeto en ninguna frase.


Es difícil encontrar sumiso (en condiciones) pero seguro que es mucho más difícil para ellos abrirse camino entre los miles de pseudo-sumisos que se lanzan a la búsqueda de Ama-a-ratos y que nos hacen sacar el escudo antimisiles cada vez que alguien nos saluda, poniéndonos en lo peor porque en 9 de cada 10 casos es lo que te vas a encontrar, pagando justos por pecadores.


Andan como almas en pena vagando por los chats buscando Ama, preguntando una y otra vez qué pueden hacer para servir, recibiendo el silencio por respuesta casi siempre o dos frases cortantes en el mejor de los casos. No, no es para pusilánimes ni susceptibles esto de ser sumiso. Al continuo rechazo tienen que unir la desproporción entre Amas y sumisos, sabiendo que cuando alguna le responde estará hablando simultáneamente con varias decenas como él. Ese momento, que podrían aprovechar para demostrar lo paciente y comprensivos (y realistas) que todo buen sumiso debe ser, lo utilizan muchos para dejar ver lo impacientes, egoístas e ilusos que son, soltando la frase “veo que estás ocupada”. Pues SI, ¿qué crees? Mira la lista, somos 3 Amas y 200 sumisos, y en vez de agradecerme que pierda el tiempo contigo quieres exclusividad, y encima me tuteas sin haberte dicho si lo prefiero o no.


Y cuando logran hablar más de dos frases con alguna, se dan cuenta de que es un tío o un Ama profesional o una financiera o una casada aburrida. Lo dicho, es duro, pero pensad una cosa: las piedras preciosas siempre acaban reluciendo entre los pedruscos, y estad seguros de que si un Ama en condiciones encuentra un sumiso auténtico, lo va a distinguir enseguida y no lo va a dejar escapar tan fácilmente.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Sobre mí

Llevo unas cuantas entradas filosofando y opinando, y aunque por la forma de hablar, o escribir en este caso, se dan muchos datos de la personalidad del que se expresa, no me he presentado todavía... ni tengo intención de hacerlo por este medio. Pero atendiendo a la faceta práctica del blog (encontrar al sumiso... no diré ideal, lo dejaré en el que encaje conmigo...) son miles las visitas que tengo y solo hay un comentario suelto de alguien que quería venir de visita, digo ejem, conocerme desde lejos... En definitiva, ¿dónde se meten los sumisos? Si se leen todo lo que no acepto, no es de extrañar que no me lluevan los aspirantes. Pero andaba yo pensando, que haciendo justicia a la verdad, tampoco tienen muchos más datos para tentar su suerte.


¿Que cómo soy? Pues guapa, inteligente, buena persona, con sentido del humor... jajaja, que me he ido al meetic sin darme cuenta. A ver, lo intento de nuevo. Soy persona de muchos matices y alguna contradicción; no sigo las modas, de cada tema me quedo con lo que me interesa, sin etiquetas; a veces me siento un poco pionera de un tipo de relación que está por inventar; antinormas, no con gestos chocantes sino con resistencia pasiva, no siguiendo la corriente, no haciendo lo que se supone que hace el rebaño; ni encajo en lo vainilla o convencional ni en el bdsm a rajatabla. Como canta Rosendo, siempre fuera de lugar, lejos de vestir el uniforme. Pero traigo a colación otra canción que dice cosas interesantes y recoge esa diversidad de la que hablo.

Hoy odio el mundo.
Eres tan bueno conmigo.
Lo sé, pero no puedo cambiar.
Intenté decírtelo,
pero me miras como si quizás
en el fondo fuera un ángel por dentro.
Inocente y dulce.

Ayer lloré.
Debería estar aliviada por ver
el lado sensible.
Entiendo que estés tan confuso,
no te envidio,
soy un poco de todo,
mezclado en una sola.

Soy una perra, una amante,
una niña, una madre
una pecadora, una santa.
No me avergüenzo de ello.
Soy tu infierno, soy tu sueño,
no soy nada intermedio.
Sabes que no lo querrías de ninguna otra manera.

Así que tómame como soy.
Esto puede significar
que deberás ser un hombre más fuerte.
Estate seguro de que
cuando empiece a ponerte nervioso,
seré muy extrema.
Mañana cambiaré
y hoy no significará nada.

Justo cuando piensas que me has comprendido,
la temporada vuelve a cambiar.
Creo que está bien, haz lo que haces,
y no intentes salvarme.

Soy una perra, soy una bromista,
una diosa arrodillada.
Cuando te hieres, cuando sufres,
soy tu ángel de la guarda.
He estado dormida, he revivido,
no puedo decir que no esté viva.

Ha quedado claro, ¿verdad?... Con todos ustedes, Meredith Brooks / Bitch.




PD.- Y para que todo sean facilidades, a pie de página he puesto un formulario de contacto para que podáis contarme la maravilla de sumiso que me estoy perdiendo. Si no te respondo es que estamos lejos, geográficamente o en cuanto a principios vitales.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Los límites


¿Dónde termina lo sano y empieza lo patológico? Cuando alguien se me presenta como sumiso o esclavo sin límites huyo como de la peste. A priori debería ser el sumiso el que debe protegerse para no transgredir sus normas internas y sin embargo, en muchas ocasiones, las cosas más bestiales las piden ellos, en una insaciable búsqueda de sensaciones fuertes, cayendo en una espiral toxicómana que solo conduce a la insatisfacción permanente. Los que buscan ser violados y otros desvaríos, ¿entienden la gravedad del asunto?



Dejando a los enfermos mentales a un lado, y deseándoles una pronta recuperación, voy a centrar el tema, sin hablar tampoco de prácticas en una sesión bdsm, porque no es mi interés en esta entrada ni en todo el blog. Solo apuntar que en esos casos, donde muchas veces dos recién conocidos se entregan al juego, yo recomiendo, no ya una palabra de seguridad, sino un pulsador conectado a una centralita que envíe la alarma simultánea a policía, ambulancia y familiar/amigo de confianza...



En una relación de dominio femenino, que se desarrolla al ritmo adecuado hasta lograr la confianza y compenetración adecuadas, los límites a los que me refiero son, o deberían estar, más claros. En una buena relación se da por sentado que el Ama conoce al sumiso tanto física como psicológicamente y no forzará sus límites más allá de lo sensatamente correcto.



¿Qué límites entonces son los que hay que fijar? Por ejemplo, ¿qué es eso de la sumisión total? Primero diré lo que no es: ese ejemplo absurdo de decir que si el Ama ordena que el sumiso salte por una ventana, él debe hacerlo, y lo mismo si la orden consiste en atacar con un cuchillo jamonero a esa vecina que nos cae gorda.



Un Ama, que no esté mentalmente desequilibrada, nunca pedirá al sumiso nada que pueda dañar su salud física y mental, así que la chorrada de saltar por la ventana no tiene sentido. Y lo mismo va para todo acto que suponga daño para los demás o deterioro en otros sentidos hacia el sumiso. Parece una obviedad, pero no queda tan claro si el ejemplo no es tan extremo.



¿Debe obedecer el sumiso aunque no le apetezca hacer algo? Si se trata de algo que no va contra su salud o la de otros ni contra los derechos humanos, la respuesta es SI. De eso se trata. Ahi no hay límite que valga, o te entregas o no, pero no te quedes (ni me dejes) a medias. Tal vez tu Ama sea tan sádica que te obligue a hacer footing cada mañana. O tal vez lo único que quiere ella es que te quites esos kilos de más y te conviertas en un hombre más sano y más feliz. ¿Es eso abusar o es saber cuidar?... ¿Y si el sumiso solo practica el tumbing delante del sofá? Bueno, para eso está el proceso de conocerse y la compatibilidad. Tal vez para el Ama no sea una prioridad, o puede que sea una adicta al gimnasio y quiera que él la acompañe en todo. Ahí entra ya la compatibilidad de caracteres/intereses.



De todos modos, mi teoría es que si un hombre es cómodo hasta decir basta, probablemente le costará un mundo cualquier esfuerzo que tenga que hacer por su Ama, no por mal sumiso sino por su propia forma de ser. Ejemplos hay miles, pero me ha venido esto a la cabeza por un aspirante a sumiso que pesaba 140 kilos, y que no se cortó ni un pelo en ofrecerse “para lo que yo quisiera”. Uhm, para una maratón no estaba el pobre, pero es que mucho más simple que eso: si no sabe cuidarse a sí mismo, ¿cómo demonios me va a cuidar/servir a mí?



Por lo tanto... ¿límites?... Preocúpate de conocer a tu Ama y confía en ella, lo demás vendrá solo. Por cierto, no me digas que no enseñarme tu foto es un puto límite, eso es gilipollez a secas.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Breve decálogo del sumiso


Sin pretender aleccionar a nadie ni sentar cátedra, y adelantándome a entradas futuras en las que desarrollaré algunos de estos puntos, aquí van 5+5 consejos sobre lo que debería evitar y potenciar un sumiso que se precie de serlo, desde mi experiencia y opinión personal. Para mí son más bien normas, son las que me sirven a mí, es mi vida y son mis reglas, no te obligo a seguirlas, pero si quieres una oportunidad, te aviso:  no son negociables.





Errores frecuentes del sumiso:


1-Ponerse medallas

Da igual que seas el sumiso perfecto, si presumes pierdes el encanto, no digas que lo sabes todo de esto o que tienes un curriculum con otras Amas que quita el hipo. La humildad es un valor al que pocas Amas nos podemos resistir, siempre que sea auténtica y no fingida.



2-Ser impaciente

Espera, no insistas, no quieras imponer tu ritmo en la relación, solo se valora lo que no se consigue fácilmente. Si te pareció una eternidad aquel fin de semana sin saber de tu Ama, seguro que tan solo un mes más tarde te arrepentiste al darte cuenta de a dónde podrías haber llegado si ella no te hubiese largado por culpa de tu ansiosa impaciencia.



3-Pedir en vez de ofrecer

No digas que buscas Ama, di que estás dispuesto para servir. Cuando ya estés con ella, propón en vez de imponer tu criterio sacado del manual de la perfecta Ama.



4-Interrogar

Nada de querer saber qué es lo más fuerte que ha hecho el Ama o qué ha hecho o dejado de hacer con otros, ya lo sabrás a su debido tiempo. Una vez claros los límites, tal vez lo más intenso esté por venir y seas tú el afortunado, si no eres un bocazas que de sumiso no tiene ni las pestañas.



5-Mentir

No mientas, nunca, jamás, bajo ningún concepto, ni siquiera en cosas que te parecen sin importancia, eso lo decide tu Ama y seguro que no tenéis los mismos parámetros sobre lo que es importante. A veces no es la mentira en sí sino el hecho de hacerlo, pues demuestra desconfianza, o querer quedar bien a toda costa, o evitar un castigo que sabes que necesitas para mejorar, o las tres cosas juntas.



Resumen general acerca de los errores: somos humanos y es imposible evitarlos, a veces se cometen sin darnos cuenta. Si tu Ama te señala un error de este tipo en vez de echarte de su lado del tirón, piensa que te está dando la ocasión de rectificar, así que la única manera de recuperar su confianza en ti es reconocerlo y pedir perdón. La de veces que he tenido que escuchar “¿es que no me va a perdonar?” y he respondido “¡pero si ni siquiera te has molestado en disculparte!!!”. O aun peor, cuando ellos creen que no tienes motivo para ser tan dura y enfadarte, porque nunca reconocen sus fallos (ya hablé de esto en El sumiso mentiroso).


Cualidades positivas del sumiso:

1-Honestidad

El sumiso honesto tiene una regla de oro "sé tú mismo", no finge ser lo que no es, no ofrece lo que no puede dar, no engaña nunca porque sabe que a quien engaña es a sí mismo en primer lugar, es sincero, todo lo que consiga haciendo un papel será algo robado y eso no vale nada.



2-Confianza

Si pones en duda cada paso que da tu Ama será mejor que te alejes de ella. La confianza implica también que puedas expresar libremente tus sentimientos y límites, una buena Ama no domina a base de pisotear lo más arraigado de tu ser.



3-Ser sano

Para una relación sana hay que mantenerse sano, evitando malos hábitos físicos y mentales. Ten una vida completa que te haga persona antes que sumiso.



4-Evolucionar

No pienses que has tocado techo, siempre se puede mejorar, el límite son las estrellas, no te conformes, toda relación se agota por una de dos: por desgaste o por estancamiento, así que no dejes que agonice sin intentar remediarlo.



5-Valentía

Reconoce que esto te da la felicidad y no lo escondas como un vicio terrible, no vivas dobles vidas, no te consideres menos hombre por someterte a una mujer. (Nota.- como vuelva a escuchar eso de “Señora, ofrezco absoluta discreción” voy a abrir la ventana y lanzar octavillas con tu foto y las palabras “sumiso exhibicionista busca público” en tamaño XL. Si tanta vergüenza te produce, vete al psiquiatra a que te cure... Uf otro temita como el de los emparejados, que a ver cómo lo abordo sin ponerme cardíaca).



En definitiva, es complicado, por no decir imposible, que un hombre pueda tener cualidades positivas como sumiso si no las tiene antes como persona. Por eso no me sirve cualquiera, y si no me sirves como persona no me sirves como sumiso, y si no eres sumiso no pasarás de amigo sin derecho a roce.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Esclavo, bésame en... la boca


He buscado y rebuscado una foto para esta entrada y que no, que eso de 'Ama besa salvajemente a sumiso' no da ni un solo resultado. Lo más cercano era un beso a través de una mordaza y puf tampoco me vale, así que me apañaré con estas dos y la amiga Lita Ford con su canción.

Parece que lo único permitido al sumiso según los cánones es besar los pies, el culo y las botas. Sí, de acuerdo, muy excitante todo, sobre todo el beso negro, pero, ¿qué pasa, que los besos en la boca son exclusivos de parejitas empalagosas enternecedoramente enamoradas? Bueno, son propias, pero no exclusivas. Además, como no podía ser de otra manera, los besos a los que me refiero son parecidos, pero no idénticos. En vez de decir aquello de “la española cuando besa es que besa de verdad”, podríamos decir que “el Ama cuando besa es que te lanza descargas eléctricas por la espina dorsal”. A mí me ocurre una cosa muy radical con esto de los besos. O no me apetece nada o le devoro la boca al que tengo delante. Será cuestión de química (y de higiene dental...).


¿El beso ideal? Veamos. Lo primero, la posición. No “nos besamos”, YO beso y tú aguantas el tipo. Yo encima o más arriba o como sea, pero que quedes bajo mi control, para que pueda agarrarte la cara, la nuca, tirarte del pelo, apretar tu cuello, 'cosillas' por el estilo. Tal vez te vende los ojos o no. En este último caso te miraré muy seria, porque vamos a jugar, pero a algo serio. Te vas a entregar a mí como si en cada beso te fuera... no la vida, pero te juegas mucho. Te voy a morder los labios, voy a jugar con tu lengua porque me pertenece, como todo tú me perteneces en ese momento, naciste para darme placer y no voy a parar hasta que me quede satisfecha, hasta que sienta que te falta el oxígeno y supliques que me detenga para recuperarte, con expresión entre asustado y alucinado, con la barbilla brillante por la saliva apasionada, que ahora extiendo con mi lengua por tu cuello mientras te permito respirar un rato, y cuando te haya mordido el cuello y susurrado al oído algo que solo tú sabrás, volveré a la carga con sed renovada y rezarás porque no pare nunca...



Bueno, volvamos a la árida realidad. Aquí dejo la canción de la rubita, que dice algo así como bésame mortalmente... Pues eso.


domingo, 20 de noviembre de 2011

El sumiso fetichista

Todos los sumisos pueden ser fetichistas pero no todos los fetichistas pueden ser sumisos. El fetichismo se da en cualquier persona, con independencia de que sea dominante, sumiso o protestante. Si la primera pregunta que lanza un supuesto sumiso es “Ama, ¿le gusta usar botas?” probablemente será un fetichista a secas.


¿Me gustan las botas o los tacones en general? Me chiflan, me apasionan; al usarlos me siento más poderosa, más sexy, más todo. Pero no los necesito para dominar, sigo siendo la misma con unas alpargatas. Los tacones son incómodos, para más de dos pasos algunos son una auténtica tortura, y no hará falta decir que las Amas no estamos para sufrir para que el sumiso se alegre los sentidos.



El fetichismo lo define el diccionario como una desviación sexual según la cual se obtiene excitación por medio de un objeto o una parte del cuerpo. (Por cierto que del masoquismo dice que es una perversión, no acabo de pillar los matices entre desviado y pervertido). Pero el sumiso no venera el objeto por sí mismo sino por pertenecer al Ama. El fetichismo de pies, la frase típica que muchos sueltan sin pensar ni sentir, "A sus pies", no es venerar los pies sueltos y aislados del cuerpo adorado del Ama. En el extremo opuesto, el fetichismo puro y duro consiste en, por poner un ejemplo basto, que le das unas bragas al fetichista y el tío ya tiene para ponerse contento por lo menos un mes.



Según como se mire y como se plantee, el fetichismo puede ser todo lo opuesto a servidumbre. Pensemos en la costumbre ancestral japonesa de vendar los pies porque a ellos les pone que sean minúsculos y, no contentos con eso, suben a las pobres geishas en unas plataformas que como se descuiden se parten la crisma. Leí en alguna parte que la excitación masculina por los tacones viene de situar a la mujer en una situación de desventaja, de tenerla controlada y prisionera para que le resulte más difícil huir de sus pretensiones depredadoras. Es decir, una mujer con tacones imposibles lo tiene complicado para salir corriendo de cualquier peligro, incluido el del buitraco que vuela bajo. Sea como sea, repito que los tacones, la mayoría, son incómodos de narices. Una buena idea ante sumisos especialmente rebeldes es calzarles unos taconazos y tenerlos 3 horas dando vueltas por el piso, así valorarán más la próxima vez que se les permita lamer los sufridos pies de su Dueña.



Utilizar los tacones como arma de dominación, el trampling y demás, no está en las fantasías de la mayoría de estos fetichistas a secas. A ellos les interesa la mujer desde la rodilla (o media pierna) para abajo. Deberían trabajar vendiendo calzado, a no ser que lo prefieran usado, como aquel que encontré, cómo no, en un chat. Aquel tipo me dijo que quería comprar calzado usado. Pero muy usado. Le pregunté, ingenuamente, si se refería a que tuviera las suelas gastadas. Me dijo que eso le daba igual, que él buscaba la costra, que para él, el rastro que deja el sudor del pie femenino en el interior del zapato (de verano se entiende) era comparable al jamón y que si yo le “preparaba” un par así me los compraría por un alto precio. Le respondí que ni tengo problema de hipersudoración ni consiento que se me intente comprar. Me pareció una mezcla de sumiso financiero y escatológico, pero esos quedan para otras entradas. Ahora lo dejo aquí, lo mismo me descalzo y me doy un masajito, a diferencia de la espalda no necesitas a nadie para disfrutarlo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El sumiso resignado

En este grupo de no-sumisos se engloban varios tipos pero todos con la característica común de llegar a la sumisión por elección y como último recurso. Algunos son dignos de compasión y otros son unos caraduras con peligro (de embaucar al Ama haciéndose pasar por lo que no son y arrojarle a la cara su frustración y resentimiento).


El último recurso al que hago referencia es el de pillar cacho como sea. Hombres que físicamente están muy por debajo de la media, con poca personalidad, con ningún rasgo que los haga interesantes; todo esto junto o por separado, da como resultado una persona que no ligará ni pagando (bueno, pagando hará algo parecido pero no igual). Recuerdo el caso de aquel chico que, de repente, había descubierto que era sumiso... ¿O no tan de repente?... El caso es que seguía virgen, -sin que formase esto parte de un objetivo por pertenecer a algún grupo ultra-católico-, y su aspecto físico era... complicado de observar, por ser benévola. Así que él, dando con la fórmula de la coca-cola, se presenta como sumiso ante mí, soltando cuatro frases bien aprendidas, pero fallando estrepitosamente cuando me tiene frente a él en persona (y no era solo fruto de los nervios, que conozco la diferencia), hasta que suelta la frase-guinda:

-Como sabe Usted, no he tenido nunca novia, y digo yo, que tampoco habrá mucha diferencia entre tener novia y tener Ama, ¿verdad?

Bah, se parecen como un huevo a una castaña para mí, pero tal vez no dio con el Ama adecuada... Después descubrí que meses antes había dejado mensajes por doquier en el ciberespacio buscando sumisa, en fin, que ya no sabía el pobre por donde meter cabeza con el género femenino.



Otro caso claro es el de los hombres que se sienten poco hombres, con penes de 5 centímetros máximo que condicionan toda su vida sexual y general con las mujeres. Algunos dicen disfrutar con la humillación de que el Ama se ría de ellos, o siendo cornudos, etc. Los habrá. Yo solo he conocido a algunos con muy mala leche, que maldita la gracia les hacía que se rían de su cosita, y que tras pasar por las manos de un Ama que los hunde en la miseria acaban desarrollando una misoginia a prueba de bombas, odiando a todas las mujeres en general y a las Amas en particular.



Podría incluirse aquí también a los “espabilaos” que aprovechan para intentar ligar con una mujer que sería inaccesible si no se presentan ante ella como sumisos, pero estos son ya tan falsos que entran en cualquiera de las otras categorías.



Todos, en definitiva, tienen algo en común, que comparten con otras clases de no-sumisos. Se trata de que ELIGEN la sumisión, no la sienten, no es que por mucho que intenten hacer lo que manda la norma decidan ser fieles a su naturaleza. No. Estos deciden, por los motivos que comento y alguno más, que les puede ir bien siendo sumisos, pueden encajar ahí ya que no encajan en ningún sitio. Y el empujón último que necesitan es pensar que ellos, que no son ningún cañón, van a “estar” con una tía espectacular que ni siquiera otros macizorros serían capaces de conseguir. Saben que tienen que soportar ciertas cosas que no les agrada, pero ey, es el peaje, quien algo quiere algo le cuesta, ¿verdad?....



Esto enlaza con mi opinión acerca de la supuesta menos hombría de los sumisos, pero eso queda para otra entrada. Solo apunto al respecto que por eso insisto tanto en que el sumiso me tiene que interesar como persona, que no me vale un medio hombre apocado, acomplejado o desesperado por comerse una rosca, que piense que por aguantar mis “rarezas” se merece tenerme. Decía el viciosillo Valmont acerca de madame de Tourvel: quiero que siga así de cándida, fiel a sus principios cristianos y aun así, no pueda resistirse (a revolcarse con él como dos cochinillos en celo, aclaro). Pues algo parecido quiero yo. Un hombre completo, persona en todo el término de la palabra, que aun así no pueda resistirse a dejar que se manifieste su naturaleza sumisa y lo disfrutemos juntos retozando o como mejor se me ocurra a mí...

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Ama, ¿nace o se hace?


Un buen número de sumisos reconoce haber tenido alguna figura femenina que lo marcó en su sumisión desde la infancia/juventud, ¿pero qué ocurre con las Amas? ¿Quién las influye? Cada una tendrá su camino particular, pero yo opino que, dada la presión social para que se siga la norma general (hombres que mandan y mujeres que obedecen), realmente tenemos que llevarlo de serie, porque de otra manera a ver de dónde nos viene la tendencia Dom. Tal vez influyen los modelos femeninos que se salen de la norma, pero la cuestión es, porqué nos atrae ese modelo y no el otro.



Me refiero a orientación sexual, ya trasponerlo a todos los ámbitos de la vida no tiene mucho sentido, no voy dominando a todo el que se cruza conmigo, aunque prefiero ser jefa que empleada, etc. Entramos así en el concepto de rol frente a identidad. Yo lo veo así:

-Rol: En bdsm se adopta un rol y cualquier persona, sea su tendencia la que sea, puede probar a jugar y hacer un papel, con el límite temporal de la sesión. Por ejemplo, parejas vainilla que en la cama juegan a esto.

-Identidad: va más unido a la forma de ser de la persona, no se adopta un papel, se vive de manera permanente. Sería algo así como ser hetero, bi, homo, ampliado con la coletilla Dom, sumi o switch. Es decir, yo soy tan Dom como hetero, hasta el punto de que no concibo una relación con un hombre que no sea sumiso (conmigo), y esto tanto dentro como fuera del dormitorio. Así de radical, desde siempre además. Probé a tener relaciones vainilla, más que nada para reafirmarme en que no era lo mío.



Visto en retrospectiva, me doy cuenta de lo poco que me he desviado de esa tendencia. Sin saber que existía la dominación femenina, ya lo ponía en práctica desde la niñez. Disfrutaba más negando que concediendo, dándole un corte de película al niño de turno en vez de decirle “vale, vamos a hacer manitas”. Mi primera relación sexual fue una sesión de femdom, sin ser consciente ni saber que aquello tenía nombre y mundillo propio. Dije que allí se iba a hacer lo que yo quería y punto, y ni más ni menos que eso. Sin entrar en detalles bedesemeros (que los hubo), básicamente se trató de un continuo tease and denial. Lo de calentar y dejar con las ganas siempre me ha parecido excitante.




Traigo a colación este video de una Amita en potencia. Recalco que estoy en contra de sexualizar la infancia, pero aquí está tratado el tema con mucho sentido del humor. Me pareció lo único salvable de la película Novio por una noche. Se trata de la escena inicial. Un grupo de niño/as juega a girar la botella y al prota le toca encerrarse con la chica “rarita” del grupo. Lo demás ya lo veis vosotros. Sobre el mechón de pelo, al final de la peli vemos que ella lo ha usado para hacer vudú y así mantener la maldición durante años. Dicha maldición consiste en que todas las chicas encuentran marido después de acostarse con él. La voz se corre y todas se acercan para aprovecharse de su “don”.



Seguí esperando que reapareciera la niña Dom de mayor y lo hizo, pero convertida en una ama de casa formalita como dios manda... En cuanto a él, no se hace sumiso; el pobre lo pasa fatal tirándose hasta a las colillas porque todas quieren pillar marido (!) y se enamora de la más pava-ñoña de todas. Fin de la crítica cinematográfica. Espero que disfrutéis el video.






miércoles, 9 de noviembre de 2011

El sumiso mentiroso

Se suele decir que los hombres son muy simples. Ellos mismos lo reconocen, en su gran mayoría, referido esto a su forma de tomarse la vida. Dicen que no se complican ni le dan vueltas a las cosas. Yo por supuesto pienso que son simples (en su comportamiento, en otras cosas cada cual es cada cual), que se les ve venir de lejos y en cuanto escarbas un poco desenmascaras al más pintado. Pero toda regla tiene su excepción... ocurre un fenómeno curioso en cuanto a las mentiras, ahí pueden (y suelen) ser jodidamente retorcidos. Todo está relacionado con la perspectiva que tienen sobre su capacidad de errar. Acerca de sus errores: 1) nunca los reconocen, 2) no entienden que tú se los tengas en cuenta, 3) por tanto nunca jamás se disculparán por algo que creen no haber hecho y que en su opinión carece de toda importancia.


Y esa es la base general de todas sus mentiras, desde las más insignificantes a las más brutales. Un ejemplo sencillo: le pido a un sumiso que me enseñe su foto. Me la pone. Solo que es de cintura para abajo y desnudo. Como mis planes son mirarle más a los ojos que a la entrepierna, le pido otra. Me la pone. Solo que parece sospechosamente la de un modelo sacada de internet. Le digo lo que pienso. Me jura y promete por su sumisión (lo que a esas alturas equivale a jurar por la virginidad de Mesalina) que es él. Le digo que me ponga la cam, solo un segundo, por ser más generosa y justa de lo que el tipo merece. La pone. Le digo, “ves, NO eres el de la foto”. Respuesta: “Pero fíjese bien, Señora, los rasgos son los mismos”... Sí, tenía razón, el blanco de los ojos y el tercer pelo de la perilla contando por la izquierda eran idénnnnticos.


Un tío que te miente de una manera tan flagrante sin inmutarse no promete más que una montaña de mentiras a cada cual más gorda que la anterior. Y no sé qué es peor, que mienta o que me tome por gilipollas. De ejemplos más graves tengo un buen puñado, pero no es plan de darle protagonismo a ningún cabrón que lo mismo llega hasta mi blog y se reconoce punto por punto.


Y más o menos lo mismo que mentir es “ocultar información”. El razonamiento es el mismo. No se trata de algo importante, así que por qué contarlo y si te molesta es culpa tuya por ser tan tiquismiquis. Tampoco pondré ejemplos.


Todo lo anterior se aplica a los hombres en general. Y que no me salga alguien diciendo que las mujeres hacen lo mismo, porque hablo de mí y de lo que me interesa, que en este caso son los hombres, más concretamente los sumisos. Si hablo del sumiso mentiroso no es solo por todo lo que he comentado, que se da, por supuesto, en cuanto que son hombres y personas antes o al mismo tiempo que sumisos. En lo que quiero poner énfasis es en el tipo de mentira más grave en la que puede caer el sumiso. Me refiero al grado e identidad de su sumisión. Creo que va quedando bastante claro que sumisiones hay más de una y que algunas chocan, en mi opinión, con su esencia misma.


Hablando en plata, que un tío no puede venir vendiendo la moto de que es un sumiso auténtico cuando lo único que busca es una tanda de azotes y humillación con una desconocida para olvidarse del tedio de su matrimonio por un rato. O por cambiar de ejemplo, -que no solo la tengo tomada con los adúlteros-, no se puede decir que quieres servir y adorar a una mujer cuando lo único que puedes ofrecer es sumisión de cuarta categoría por cam y en el horario que tú decidas y mejor te convenga. Ejemplos hay miles, pero en resumen, que no se puede ofrecer A cuando eres W, que hay que tener HONESTIDAD en definitiva, no solo con la mujer que tiene la paciencia de aguantar tu egoísmo disfrazado de sumisión, sino contigo mismo para empezar, que luego te pasan las cosas y no sabes de donde salió el bofetón que te dio la realidad.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El sumiso doméstico

Abrillanto tu casa a cambio de dominación”: mensaje real recibido por mí de un aspirante a sumiso, o tal vez de una empresa de limpieza con ideas de marketing avanzadas... A muchos hombres les fastidia hacer las tareas domésticas, lo mismo nos pasa a la mayoría de nosotras, pero la supuesta perversión del tema es obligar al hombre a realizar una tarea de cuarta categoría a la que se ha entregado la mujer durante milenios incluso con agrado y entusiasmo. Es decir, ese era su sitio natural según los peores machistas y, por tanto, si se trata de dominar al hombre, pues hay que joderlo igual que ha ocurrido con el 99,99% de las mujeres de otras épocas y algo menos de las actuales. Si se obliga al sumiso a disfrazarse de chacha ya se alcanza la releche de humillación y sometimiento. Esto enlaza con el sumiso feminizado, y la base es más o menos la misma. Para mí al menos esta variedad tiene una lógica ventaja, aunque según en qué manos dejemos la tarea puede ser una desventaja. Si el sumiso no tiene ni puta idea de coger una fregona y lo dejas un rato sin supervisión te puedes encontrar el suelo más sucio de lo que estaba antes, y lo mismo si lo pones a fregar platos o lo que sea.


Este es uno de los puntos del manual de la perfecta Ama (no escrito o no con este nombre...) que no suelo aplicar. El anuncio del quitagrasa dirigido por Bigas Luna tiene su aquel (sobre todo por ver al prota), pero dejemos clara una cosa: el hecho de que sea excitante para el Ama y humillante para el sumiso parte de la desigualdad en estas y otras cuestiones. Si el machito español hiciera por iniciativa propia las tareas de manera natural, este tipo de sumisión iba a durar dos telediarios.


También ocurre que es un servicio que ofrecen algunos a cambio de dominación, como bien ilustra el mensaje de arriba. A mí esto me parece lo mismo que la sumisión financiera mal entendida. Una forma de comprarte, de chantajearte. Una cosa es que yo ordene que me dejen la casa como los chorros del oro porque me apetezca y otra cosa muy distinta es que un tío pretenda meterse en mi casa vestido de maruja a pasar el plumero las 24 horas del día a cambio de no se sabe muy bien qué. Algunos son hombres mayores y poco atractivos que disfrutan con el travestismo y que dejan bien claro que no buscan sexo (la mayoría no está ya para muchos trotes).


Como he dicho en otras ocasiones, como faceta suelta me puede interesar, pero en exclusiva, una chacha doméstica no me sirve para lo que yo busco. Podría utilizarlos y abusar de la situación, pero no busco un abuso sino una entrega real.



domingo, 30 de octubre de 2011

El feeling entre Ama y sumiso

Voy a hablar de un tema que me parece importante aclarar y así me ahorro de explicarlo por enésima vez en cada ocasión que un sumiso se lanza “al abordaje”.

Muchos parecen hacer el razonamiento siguiente... Usted es Ama, yo soy sumiso, pues ya está, ¿no? ¿Cuándo empezamos? ¿Qué va a hacerme, Ama?

Vamos a ver, antes de que pronuncies esa última frase y empieces a salivar de placer anticipado, te aclaro que se trata de plantear un tipo de relación en la que tiene que haber total confianza por ambas partes, en la que se llega a alcanzar momentos de mucha intensidad, etc, así que ¿cómo se puede simplificar de esa manera? Que no se trata de echar un polvete. Que encuentro montones de locos insensatos capaces de quedar con una total desconocida para un encuentro a solas y ponerse literalmente en sus manos. Y yo con la mayoría no puedo ir más allá de un café porque no me sirven ni como amigos, cuanto menos para algo mucho más complejo.

Los impacientes me hacen muchísima gracia. Y no hablo ya de los que mencioné de los chat, que te dicen edad y ciudad y preguntan si me sirven (la bola de cristal no la domino todavía) sino de los que ya conozco en persona y se creen que por dos ratos sueltos ya podemos pasar a mayores. Lo peor no es que no entiendan que yo quiera conocerlos a fondo, -aunque ya es bastante grave-, sino que ellos no quieran conocerme a mí. Porque esa es otra, a más de uno con tal de tener Ama poco le importa la persona y mujer que habita ese mismo cuerpo. Es que incluso lo confiesan sin rubor al ser preguntados por las características de la mujer que les atrae, “mientras sea Ama no me importa físico, edad, estado civil”, o que sea un orangután travestido añadiría yo. Si no llegan a conocerme de verdad, ¿cómo demonios se supone que pueden estar a mis pies como pretenden?

El feeling o la química o lo que sea que une a las personas, no entiendo por qué tendría que dejarse de lado en esto, es que incluso para la manida palabra de sesión no entiendo que sirva cualquiera. Se podría razonar que estaría justificado justo lo contrario, por ejemplo para un Ama super sádica deseosa de dejar salir sus peores instintos lo ideal podría ser descargar toda su furia contra el sumiso que le caiga más gordo. Eso mismo es lo que parecen pensar los sumisos que se ofrecen para ser tu más inmunda basura. Hay todo tipo de relaciones, ya se sabe, pero ni busco eso ni me interesa conocer a la persona que me lo ofrezca.

No hay receta para que surja la conexión, como es lógico, y además es peor querer forzar las cosas, pero hay ocasiones en que, sin ser el sumiso un auténtico peñazo, consiguen estropearlo todo precisamente por comportarse como creen que deberían hacerlo. Sumisos que yo llamo autómatas, que no salen de frases como “Sí, Ama” “Como Usted diga” “Entiendo, Señora” en una simple conversación normal y corriente, me aburren hasta la náusea. A algunos haría falta espiarlos con cámara oculta para que dejasen ver su verdadera personalidad, porque en su desdoblamiento la ocultan con tremendo empeño. Pero otros muestran su auténtica cara más temprano que tarde. Solo hay que sacar un tema que les toque la fibra para que se explayen y veas la transformación. Puede ser fútbol, o política o alguna afición. Puñetazos en la mesa en público han llegado a presenciar mis atónitos ojos. No me arriesgo nunca a que alguien que puede exaltarse de esa manera tenga la tentación de hacerlo conmigo, como en la canción de Extremoduro…..quiero ser tu perro fiel, tu esclavo sin rechistar, que luego me desato y verás.

Por cierto, que si alguno de los que habéis intentado algo conmigo sin éxito no sabéis todavía qué hicisteis mal, (si es algo que me parezca inaceptable seguro que os informé debidamente) no le deis más vueltas, es que no vi conexión ni tampoco una sumisión a prueba de falta de química. Y tampoco es cuestión de que el Ama sea un ser todopoderoso que con sus órdenes lo logre todo: se puede profundizar en la sumisión siempre que haya voluntad pero nadie puede cambiar su manera de ser. Espero que tengáis suerte y encontréis lo que buscáis, aunque a algunos espero que la vida os dé solamente lo que merecéis.

jueves, 27 de octubre de 2011

Rockeras de pro

Bueno, pues como creo que estas chicas de las que hablo en mi entrada anterior no son lo suficientemente conocidas ni justamente valoradas, me pongo en plan profesora -estricta no porque esto es dar los deberes hechos-, pero sí en plan divulgativo y mientras saco tiempo para seguir comentando cosas aquí dejo estos minutos musicales para amenizar la espera.



Joan Jett se odia a sí misma por amarte... ¿qué le habrás hecho, so perro?




Lita Ford, ex-compi de la anterior en Las Runaways.




Cher en su mejor etapa. Aunque sea un poco la mujer de plástico, personalidad no le falta. “Ahórrate las lágrimas porque algún día llorarás por mí”, dice ella, y Vixen dicen cosas como “si quiero llorar no necesito tu hombro”. Mensajes muy distintos a los que transmite la sociedad tradicional en estos casos.




Robin Beck- First time. Como nota anecdótica: si tienes por encima de los 30 lo mismo recuerdas cierto spot de coca-cola con esta canción de fondo.






Y si el english no es lo vuestro, aquí tenemos a Luz Casal en sus comienzos. Tal vez yo vea mensajes subliminales donde no los hay pero... ¿no es ideal esta canción para ponérsela al sumiso temeroso de entregarse o de reconocer su condición?





Y me dejo en el tintero alguna que otra más, como Doro Pesch, Las Rock Goddess, Pat Benatar y... pero tampoco se trata de hacer los 40 de "femdomeras rockeras"... Hasta pronto.

lunes, 24 de octubre de 2011

De aquellos barros estos lodos

Bueno, pues como me han acusado de estar en plan algo negativo, voy a contrarrestar animando un poco el ambiente. De paso aprovecho para recordar ciertas cosas que en su momento parecían inconexas pero que con el tiempo han desembocado en la persona que soy hoy en día. No, no soy una estrella de la música, aunque en mi adolescencia no lo veía como mal futuro. Pero como con la guitarra no pasé del solfeo, al menos creo que saqué provecho del modelo que suponían ciertas mujeres que se apartaban del modelo tradicional, entre ellas mis queridas Vixen, una de las pocas bandas de rock de componentes femeninas en su totalidad. Yo, aparte de sentir muy hasta el fondo este tipo de música, alucinaba con el look de estas chicas... esas botas, esos cueros, esas poses de poderío... vamos, que yo de mayor quería ser así, aunque no supiera ni que este mundo existía y tenía nombre.

Es curioso, como decía Jacinto Benavente, que ven antes el humo los que están fuera que las llamas los que están dentro... y había un chico que debía ver cosas en mí y que seguro que "entendía" algo, porque me dijo una vez que a mí lo que me pasaba era que me ponía todo aquello del cuero y dar caña. Me molestó un montón porque yo no le veía la conexión, pero mira por donde... No tengo ni idea de donde andarás, Alberto (bueno, algo he cotilleado por facebook jajjaja) pero lo que quiero decir es que diste en el clavo, chavalote.


domingo, 23 de octubre de 2011

La basura de los chat

Voy a hacer una pausa en la lista de sumisos falsos para desahogarme comentando la fauna que pulula por los chats de sumisión. A día de hoy casi que podemos hablar del chat, porque da igual por donde te conectes que siempre te redireccionan al mismo... Antes que nada, aviso para Amas primerizas: nunca entres en un chat con algún tipo de ilusión o esperanza, será lo mejor para evitar decepciones. El 90% de los tíos que se meten ahí hacen el papel de su vida, o simplemente la sangre está demasiado concentrada en cierta parte de su anatomía como para que el cerebro les funcione; es decir, o te vas a encontrar mentirosos o pajilleros, o con ambas cosas a la vez.



Algunos tienen el detalle de ahorrarte trabajo ya solo con el nick que escogen. Tiocaliente, sexoadicto, etc te lo dejan bien claro. También si buscas real cuando leas xicocam sabrás que no es lo que buscas. Lo mismo sirve para masoca, sumiWC, en el caso de que no te interesen esas prácticas. O cuando incluyen edad o ciudad en el nick, es algo que facilita la selección. Luego no hay gran variedad, entre sumiso, perrito, esclavo, lamepies, etc andan todos. Pero ojo con los que se ponen nicks como esclavototalsinlimites y sus variantes, porque para estos se puede aplicar aquello de “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Estos que se venden como los super-mega-esclavos del universo suelen ser los más novatos e inexpertos. Lo cual me recuerda a un caso, del que deduzco que otro tanto ocurrirá con los Amos, en el que un “super-mega-Amo” me envió un privado con una propuesta para que fuera su sumisa. El tipejo decía que me recompensaría si le era satisfactoria y me castigaría si no lo hacía bien. Me pareció sospechoso incluso para un cretino haciéndose pasar por dominante, así que le recomendé que se revisase la vista porque mi nick no dejaba dudas acerca de mi condición de no-sumisa. Pues bien, ¿sabéis lo que me responde el individuo?... Pues dice...mil perdones, Señora mía, me postro a sus pies, soy un perro en realidad pero quería probar con el otro rol... jajjaa, todavía me estoy riendo, y compadeciendo a la pobre sumisa incauta que se pusiera en sus manos.



Si el nick no es pista suficiente, lo próximo es el saludo. Cosas como “ola (sin hache para colmo) wapa” “q tal mi amor” “cielo” “cariño” etc solamente las dice el peor de los vainilla. Pero el extremo contrario resulta también bastante sospechoso... “SEÑORA es usted una Diosa que merece pisotear a este perro imbécil que ha osado saludarla sin su consentimiento...etc” Algo así solo lo dice un desesperado, un calentorro o un bromista. Un sumiso debe tener dos dedos de frente y cierta cautela cuando se dirige a cualquiera que tenga un nick que contenga la palabra Ama. Puede estar hablando con un hombre aburrido, o con un ama de casa igualmente aburrida o en definitiva con cualquier ser vivo que tenga acceso a un teclado... Da mala impresión también que alguien ponga tanto énfasis al hablar con una absoluta desconocida, lo que da que pensar que le da igual 1 que 80 y que le dirá lo mismo a todas (de hecho hará un copia-pega en todas las ventanas con total seguridad).



Si hasta aquí no hemos cerrado aún la ventana, viene lo próximo. Los que tutean de buenas a primeras, responden a cada pregunta con un “y tu?” al final, y llevan la iniciativa de la charla, son los siguientes que caen en mi corte inicial. Lo mismo que los que piden el msn tras dos frases, o preguntan si me sirven tras dar dos datos mal dados, o preguntan qué cosas me gusta hacer con mis sumisos (estos últimos no saben encontrar alguno de los miles de videos porno sobre el tema?.... porque de eso se trata, de utilizar al Ama para pajearse ellos).



Y cuando por fin consigues tener una charla medio en condiciones con alguno, tras la agotadora experiencia de cerrar las decenas de ventanas que saltan como lobos al leer tu nick, puede ocurrir que decidas pasar al msn. Aunque más de una vez, llegados a este punto, me encuentro con que el “sumiso” de turno no le da el msn a NADIE.... jajaja, literalmente como lo cuento, no sé si será el mismo tío o hay más de uno, pero me ha ocurrido varias veces, y dan ganas de desearles que mal rayo les haga perder el tiempo de la misma manera.



Por último, pasados al msn, te encuentras que aquel sumiso tan dispuesto a todo y quejoso de que es más difícil encontrar Ama que ganar el gordo de navidad, se desinfla a la primera de cambio y apenas se conecta y maldito el interés que demuestra por llegar a conocerte en serio.



Así que, como dije antes, lo mejor para entrar en esos sitios es armarse de paciencia y pasotismo y lo mismo hasta te ríes un rato... Y lo de encontrar sumiso... ¿quién sabe? Uno entre un millón habrá, ¿no? La esperanza es lo último que se pierde.


viernes, 14 de octubre de 2011

El sumiso emparejado

Bueno, voy a tratar de ser lo más fría posible al escribir sobre este tipo de sumiso, a pesar de que es uno de los que más rechazo me provoca. He perdido la cuenta de la cantidad de veces que alguno de estos contacta conmigo por chat y, al ser preguntado si tiene pareja, responde que sí y añade... “¿le importa, Ama?”....... Ni me digno en responder la mayoría de las ocasiones, pero si me pilla en un día a contramano les suelto lo que se merecen. Este tipo de hombre tiene claro dos cosas:



1- su pareja no es Ama, (ni tampoco les agradaría a los muy hipócritas), pero ella no lo comprende (pobre....) y por eso no existe ningún reparo en ponerle los cuernos buscando a otra



2- el Ama se busca para ratos sueltos que satisfagan su vicio oculto y es una mujer que no merece mayor respeto pues es una chica mala que se dedica a lo que se dedica con los pobres hombres



Más o menos este es el razonamiento interno de estos individuos, que merece el mismo respeto (o sea, ninguno) que el que él muestra por su pareja y por su Ama.



El razonamiento externo que hacen es otro bien distinto... Los pobres no han podido encontrar a ninguna Ama que les haga feliz, pues hay tan pocas Amas... y bla bla bla, y claro, la sociedad bla bla bla, y cuando se dan cuenta ya se han casado y tienen hijos y problemas y obligaciones mil y bla bla bla.... y qué poco comprensiva eres porque no entiendes cuanto sufren y..... BASTA de tonterías, señores sumisos-a-ratos. Que NO cuela, que...puf, veis?? ya me he puesto de los nervios, así que aquí lo dejo. Que os digo a todos solo una cosita.... que la vida solo se vive una vez y que hay que luchar por aquello que de verdad nos importa. Si la sumisión te llena, busca a tu Ama hasta en el último rincón del planeta. Si no es así, no nos hagas perder el tiempo, y ojalá tu pareja te devuelva la moneda, pedazo de cabrón.